¿Cuáles son los principales factores multidimensionales de la violencia?

La violencia es un fenómeno de carácter multidimensional. Su acentuación es producto (entre otros aspectos) de la combinación de factores económicos y sociales (pobreza, desigualdad, desempleo, densidad poblacional, ingreso per cápita, entre otros) que se materializan en desigualdad de oportunidades para la población, afectando las condiciones de vida de la misma.

Tanto a nivel nacional como en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) los delitos más cometidos en 2018 fueron: (i) hurtos, con una tasa de 122.98 en el primer caso y 160.47 en el segundo; (ii) homicidios con una tasa de 80.97 a nivel nacional y 83.44 en el AMSS; (iii) a nivel nacional los delitos sexuales se posicionan como el tercer cometimiento más recurrente con una tasa de 70.33 por cada 100,000 habitantes en tanto que en el AMSS la tasa de robos (82.76) es el indicador que ocupa este lugar.

El análisis de mapas geoestadísticos ha permitido identificar entre otros aspectos que la mayor cantidad de homicidios cometidos a personas jóvenes entre 16 y 29 años de edad se concentran en territorios específicos como por ejemplo: La Tiendona, Bulevar Venezuela, Autopista Este-Oeste y todo un territorio tipo corredor de homicidios, localizados entre San Salvador, Soyapango y San Martín, con otras aristas entre Mejicanos, Ayutuxtepeque y Cuscatancingo.
Se destaca que los territorios evidenciados con mayor ocurrencia de homicidios también corresponden a los municipios con menores ingresos per cápita (en el caso de Soyapango y San Martín), con mayores tasas de desempleo (en el caso de Cuscatancigo, Soyapango y Tonacatepeque), con mayor cantidad de adultos migrantes retornados (como San Salvador particularmente), con mayores índices de pobreza económica (en el caso de San Martín y Apopa) y con mayores densidades poblacionales.

Dado que la violencia es producto de aspectos multidimensionales, las medidas a implementar para su erradicación comprenden entre otras el promover mecanismos multidimensionales e interinstitucionales que articulen abordajes integrales, durables, pertinentes y suficientes, para que la prevención y el combate de los delitos se adecúe a las características del delito, del territorio y de las personas afectadas e involucradas lo cual se considera sumamente indispensable si se desea tener resultados efectivos.